martes, 29 de enero de 2013


PLAGAS
-Chinche (géneros Aelia y Eurygaster).


Atacan las espigas que arrugan y deforman, los daños producidos se deben a la emisión de enzimas que destruyen el gluten y dan lugar a harinas de inferior calidad.
Especialmente perjudicial es la especie Blissus leucopterus que inverna bajo la hierba y hojas secas. En primavera pone aproximadamente 200 huevos de color rojizo en la base de las plantas.

Eurygaster integriceps es la especie de chinches de cereales de mayor importancia; da lugar a una generación al año. Los adultos que emergen a principios del verano se alimentan de las espigas y comienzan una fase de intensa actividad de succión. Una vez que los adultos han acumulado alimento de reserva suficiente migran a los lugares de invernación (hierbas, arbustos...). Cuando las temperaturas de primavera alcanzan los 12-13ºC, abandonan los lugares de invernación y migran a campos de trigo, en los que tiene lugar la puesta de huevos después de volver a alimentarse y aparearse, en grupos de 14 huevos de coloración verdosa.

-Control.

-La siembra rápida y temprana previene los daños ocasionados por las chinches.
-Cosechar de forma simultánea en todo el área de cultivo.
-El control biológico por medio de parásitos ovífagos microhimenópteros como Trissolcus grandis y Telenomus chlorops y más raramente con Telenomus maxima.
-Destrucción de las chinches en sus lugares de invernación con insecticidas a base de ésteres del ácido fosfórico.
-Se recomiendan las siguientes materias activas para el control químico:

MATERIA ACTIVA
DOSIS
PRESENTACIÓN DEL PRODUCTO
Azufre micronizado 80 % + Fenitrotion 4 %
20-30 kg/ha
Polvo para espolvoreo
Lindano 1 % + Malation 4 %
20-30 kg/ha
Polvo para espolvoreo
Triclorfon 50 %
0.25-0.4 %
Concentrado soluble


-Pulgones
Se trata de insectos chupadores que extraen la savia de la planta, atacando las hojas y las espigas, si el ataque es severo produce una disminución del rendimiento de la cosecha. La presencia de pulgones es intensa desde la primavera hasta principios del verano. Además de debilitar las plantas pueden transmitir determinadas virosis.

-Control.

-La lucha biológica mediante el Neuróptero Chrysopa vulgaris, cuya larva puede llegar a devorar cientos de pulgones; también son eficaces algunos Himenópteros, que viven en estado larvario en el interior de los pulgones.
-La lucha química se basa en la aplicación de las siguientes materias activas:

MATERIA ACTIVADOSISPRESENTACIÓN DEL PRODUCTO
Ácido giberélico 1.6 %0.20.0.30 %Concentrado soluble
Azufre micronizado 80 % + Fenitrotion 4 %20-30  kg/haPolvo para espolvoreo
Esfenvalerato 2.5 %0.60 l/haConcentrado emulsionable
Lindano 1 % + Malation 4 %20-30 kg/haPolvo para espolvoreo
Malation 4 %20-25 kg/haPolvo para espolvoreo
Napropamida 45 %0.20-0.30 %Polvo soluble en agua


Nemátodos.
Los nemátodos penetran en el tejido radicular, succionan el jugo celular y ponen sus huevos en la corteza radicular. Durante todo el año están presentes todos sus estados de desarrollo.
Las raíces dañadas por Pratylenchus y Ditylenchus se tornan pardas, dando lugar a necrosis y finalmente mueren. Heterodera avenae provoca la aparición de raíces cortas, ramificadas y fasciculadas, con cistes pequeños blancos que contienen de 200-500 huevos.
Los campos infectados de nemátodos muestran zonas circulares de plantas con crecimiento raquítico y hojas descoloridas. Los ataques pueden confundirse con pulgones o encharcamientos, pues los síntomas son parecidos.

-Control.

-Sólo son recomendables las medidas preventivas como puede ser no repetir trigo sobre trigo.
-La lucha química basada en el empleo de nematicidas resultan muy caros para este tipo de cultivos extensivos.


ENFERMEDADES EN CULTIVO

EL MORRÓN DEL TRIGO (Tilletia foetida, T. caries )
En campañas anteriores se ha observado una gran incidencia de la enfermedad
en la Zona Norte de la isla.
Este hongo afecta a los granos del trigo y puede mermar la producción
considerablemente si no se toman las medidas oportunas. Las espigas
permanecen verdes más tiempo y se mantienen erectas por el menor peso de
los granos enfermos. Las espiguillas afectadas quedan más abiertas que las
sanas, separándose las glumas y dejando ver los granos de color pardusco. Los
granos son algo más pequeños que los normales y si se les comprime con los
dedos, se aplastan con facilidad, apareciendo rellenos de un polvillo negro de
mal olor.
El único momento de impedir la infección es antes de la siembra.
Grano de trigo sano. Grano de trigo afectado por morrón.
El mejor método de control es la desinfección en seco con una sal de cobre en
polvo. El producto recomendado es el oxicloruro de cobre 16% a la dosis de 2g
por kg de semilla.

LA ROYA DE LOS CEREALES
(Puccinia recondita, P. graminis, P. striformis)
Las especies de este hongo producen manchas pequeñas de color amarillo a
marrón en las hojas y espigas. En las hojas, éstas perjudican la asimilación de
nutrientes y perturban el metabolismo, con lo que el rendimiento disminuye. El
grano queda pequeño y rugoso.
Las únicas medidas de control son la utilización de variedades tolerantes y la
aplicación de fungicidas autorizados.



LA FUSARIOSIS DE LA ESPIGA DEL TRIGO
(Fusarium graminearum, F. culmorum)
Los síntomas se manifiestan después de la floración, al principio aparecen
manchas húmedas de color pardo y si la infección continúa, las espiguillas se
cubren de una masa blanca con tonalidades rosado-anaranjados. No existen
cultivares resistentes, existiendo algunos que manifiestan mejor comportamiento
o tolerancia a la enfermedad.
Coloración anaranjado de las espiguillas. Tonalidades rosadas sobre granos afectados por
fusariosis.
El manejo cultural del cultivo incluye eliminación del rastrojo; rotación en la que
no se incluyan otras gramíneas, erradicación de malezas gramíneas
hospedantes y uso de fungicidas en semilla. El control químico debe realizarse
de manera preventiva en condiciones favorables para la enfermedad y en el
momento de la floración. Los niveles de incidencia de esta enfermedad
observada en esta campaña y anteriores no justifican la aplicación de fungicidas
en campo.

OIDIO EN TRIGO Y AVENA (Erysiphe graminis)
La enfermedad se manifiesta por la aparición de una borra blanca sobre las
hojas que al final toma una tonalidad gris y aparecen pequeños puntos negros.
Para la prevención del oidio, se puede utilizar el azufre, teniendo la precaución
de cubrir completamente la planta para asegurar una protección eficaz.

CARBÓN EN TRIGO Y CEBADA (Ustilago tritici)
En esta enfermedad, la espiga queda transformada en un polvo negro y en
ataques muy severos, se mantiene sólo el raquis. Su control se realiza mediante
la eliminación de las espigas afectadas en campo para que no se contaminen los
granos sanos durante la trilla y el tratamiento fungicida de la semilla.
Detalle de espiga de cebada con carbón. Daños de carbón en espigas de trigo.
Los niveles observados en campo no justifican la aplicación de productos
fitosanitarios en el cultivo.

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